A TÍTULO PERSONAL | Ponernos de acuerdo por Ojuelos

Aunque la próxima elección todavía parece lejana, los procesos ya comenzaron.

También comenzaron las conversaciones, los encuentros y la posibilidad de que distintas fuerzas decidan caminar juntas.

En lo personal, creo que la unión puede ser buena para Ojuelos.

Lo digo porque ningún grupo y ninguna persona tienen por sí solos todas las respuestas. Nuestro municipio necesita sumar experiencia, capacidad, nuevas ideas y, sobre todo, gente verdaderamente dispuesta a trabajar.

Sé que construir acuerdos no siempre es sencillo.

Existen diferencias, historias y formas distintas de pensar. Pero también existen problemas que nos afectan a todos como el agua, la seguridad, las calles, el abandono de las comunidades, la falta de oportunidades para los jóvenes y la necesidad de tener gobiernos más transparentes.

Ahí deberían comenzar las coincidencias.

No necesitamos pensar igual en todo. Necesitamos ponernos de acuerdo en lo más importante que es Ojuelos y todas sus comunidades.

Algunas personas pueden ver una coalición como falta de identidad. Yo la veo como una muestra de madurez cuando quienes participan son capaces de dejar a un lado los intereses personales para construir un proyecto común.

Una cosa no cancela la otra.

Unirnos no significa renunciar a nuestros principios. Significa reconocer que podemos conservarlos y, al mismo tiempo, trabajar junto a otras personas que también desean un mejor municipio.

Por supuesto, una coalición no debe convertirse en un reparto de candidaturas o posiciones.

La ciudadanía merece conocer qué se está acordando, cuál será el proyecto y qué compromisos asumirá cada persona. La unión solamente tendrá sentido si es transparente y si coloca las necesidades de la gente por encima de cualquier cargo.

Yo sí creo que unidos podemos hacer más.

Podemos sumar talentos.

Podemos evitar divisiones innecesarias.

Podemos construir un equipo más amplio y preparado.

Y podemos ofrecerle a Ojuelos una alternativa nacida del diálogo, no de la imposición.

En esta nueva etapa debemos aprender a encontrarnos en nuestras coincidencias, aunque existan diferencias.

Porque la unión que vale la pena no se construye únicamente para ganar una elección.

Se construye para gobernar mejor.