
La fiesta terminó, pero queda una pregunta, ¿por qué eran tan caras las bebidas?
Asistentes reportan costos elevados y señalan que los precios eran muy elevados, sin mostrar cartas, pues eran informados de manera verbal.
Después de las Fiestas Patrias de Ojuelos 2026, uno de los temas que ha llamado la atención son los precios de las bebidas comercializadas dentro del Teatro del Pueblo.
Testimonios recabados por NDO señalan que algunas bebidas alcohólicas se ofrecían a precios considerablemente superiores a los encontrados normalmente en establecimientos comerciales. Lo mismo se señaló respecto al hielo, refrescos, agua y otros productos.
En comentarios públicos, por ejemplo, asistentes han señalado haber pagado hasta 50 pesos por una botella de agua.
Pero existe otro punto que merece atención.
Personas consultadas señalan que solicitaron a los meseros una carta o menú para conocer previamente los precios y ésta no les fue proporcionada, por lo que los costos eran comunicados de manera verbal.
Esto dificulta conocer y documentar cuáles fueron exactamente los precios establecidos durante los festejos y si fueron los mismos para todos los consumidores.
A esto se suma la forma en que operó la venta de bebidas dentro del Parián.
De acuerdo con información recabada por NDO entre personas relacionadas con las barras, el mismo proveedor de bebidas alcohólicas abastecía a las cantinas que posteriormente realizaban la venta al público.
Además, durante esta edición se restringió el ingreso de bebidas propias al Parián, modificando una dinámica que durante años había formado parte de las Fiestas Patrias de Ojuelos. Quienes deseaban consumir dentro debían adquirir sus bebidas en los puntos de venta establecidos.
La combinación de ambos elementos (el suministro de bebidas a las barras y la restricción para introducirlas desde el exterior) hace importante conocer quién estuvo a cargo de esta actividad comercial, quién estableció los precios y bajo qué condiciones se autorizó su operación.
Vender bebidas dentro del Teatro del Pueblo no representa por sí mismo una irregularidad, ni un precio superior al de una tienda permite concluir automáticamente que exista alguna.
El punto que deberá aclararse es otro: cómo se establecieron e informaron los precios, quién administró la venta y suministro de bebidas y qué recibió el municipio por esta actividad.
Terminadas las Fiestas Patrias 2026, también esta parte de las cuentas deberá quedar clara.
Con lo bueno que sí pasa en Ojuelos.



